Confesó a la Policía que no pretendió hacerle daño a nadie y que planeó el atraco porque estaba desesperado por obtener dinero para pagar una deuda por un coche.
Para ello adquirió un revolver de juguete, similar a un calibre 38 que, incluso llevaba balas, también de juguete.
El jueves de la pasada semana, a mediodía, ingresó al local sin despertar sospechas, prolijamente vestido con ropa deportiva y a cara descubierta.
Se dirigió directamente a una cajera, al tiempo de decirle que le entregara el dinero que tuviera. La mujer le entregó $ 2.000 y U$S 53 y sin mediar más palabras se fue raudamente del local y huyó por la calle Román Guerra al Norte.