El mayor de edad tiene 18 antecedentes penales y llegó a mediados de diciembre a Punta del Este. Enseguida fue denunciado por molestar a turistas y residentes, al punto que la magistrada Adriana Graziuso le solicitó que volviera a Montevideo ya que era el domicilio registrado al salir de la cárcel. Sin embargo, el hombre contestó que nadie podía desalojarlo y prometió quedarse por el tiempo que quisiera.
Una reciente denuncia, por exigir plata a turistas en forma abusiva, determinó una nueva intervención policial. Y el “acuerdo” con los efectivos de regresar a Montevideo. Según El País, una empresa de transporte interdepartamental cedió el boleto de regreso en forma gratuita.
El otro caso involucró a un menor, de 17 años de edad, que había llegado desde Bella Unión sin trabajo ni alojamiento. Por orden judicial fue internado bajo el régimen de amparo en un hogar del INAU.