Se desconoce en qué momento del fin de semana ingresaron los ladrones que, en principio, lanzaron una piedra a una ventana para romper el vidrio y esperar por si alguien salía de la escuela.
Al notar que no había nadie en el recinto, los delincuentes forzaron un candado y una puerta. Se llevaron los tubos de gas sin que nadie notara ese accionar o lo denunciara.