El damnificado registró en la denuncia que personas desconocidas habían roto el candado que aseguraba el ingreso a un galpón, de donde se llevaron dos puertas de lapacho, una amoladora, una sierra circular, un taladro, un cochecito de bebé, y dos bolsas de portland.
Efectivos de la 12 salieron a recabar datos y pronto tuvieron pistas de que los efectos robados estaban en la vivienda de S.N.R., por lo que solicitaron la autorización judicial para inspeccionar el lugar.
Constatado que allí estaba la evidencia del robo, S.N.R. marchó a la comisaría en calidad de acusado, de lo que fue notificada la juez en lo Penal de San Carlos, quién tomó competencia en el caso.
La juez revisó el procedimiento policial, repasó interrogatorios, constató evidencias, y se pronunció dictando el procesamiento de S.N.R. por haber tenido la convicción de que había semiplena prueba de que fue autor de un delito de hurto.
Sin embargo, ordenó que teniendo en cuenta su condición de primario absoluto, las características del robo, y que se recuperó todo lo que se había llevado, ordenó que S.N.R. siga libre, pero que deberá cumplir arresto tres veces por semana, dos horas cada día, en la seccional policial correspondiente a su domicilio.
La medida preventiva se extenderá por los próximos dos meses. El proceso judicial prosigue hasta confirmar en sentencia la decisión primaria de la magistrado.