Personal de la sub comisaría de la zona salió a procurar dar con los sospechosos, y pronto se encontró con los dos hombres cargando tres bolsas de 25 kilos de peso cada una, con binda de porcelanato, un fuerte adhesivo de calidad impermeable para ese tipo de aplicaciones de terminación en una obra.
Interrogados en el mismo lugar sobre de dónde habían sacado ese material, los sospechosos terminaron admitiendo que lo habían sustraído de una obra de la zona.
La juez recibió a los dos detenidos y, viendo todos los detalles del caso, resolvió procesar sin prisión a Cor Sosa por entender que estaba ante la semiplena prueba de que había cometido un delito de hurto.
Como medida sustitutiva de la prisión, la magistrado determinó que Cor Sosa debe concurrir a ponerse bajo un tratamiento de su adicción a las drogas, con previa y posterior evaluación de un médico psiquiátrico forense, que le deberá informar a ella en persona la marcha de la cura en el procesado.
El otro detenido fue dejado en libertad por la magistrado, pero dejó en suspenso que esa libertad se mantenga, al grado de cumplimiento y rehabilitación que logre su compinche con el tratamiento, con lo que lo convirtió en socio solidario con interés de que su amigo consiga su recuperación.