Se trataba de un paracaidista que había errado sus cálculos y terminó en el vegetal que amortiguó el golpe de esta persona.
Por más de dos horas este hombre se sostuvo a más de treinta metros de altura de una rama diminuta que generó la preocupación de los rescatistas, que no tenían los medios para llegar hasta el lugar para salvar la vida de este infortunado aventurero.
Finalmente se dispuso que el equipo escalara el árbol y bajara a esta persona a pesar de los riesgos que esto insumió para los bomberos y el propio damnificado.
Por más de dos horas este hombre se sostuvo a más de treinta metros de altura de una rama diminuta que generó la preocupación de los rescatistas, que no tenían los medios para llegar hasta el lugar para salvar la vida de este infortunado aventurero.
Finalmente se dispuso que el equipo escalara el árbol y bajara a esta persona a pesar de los riesgos que esto insumió para los bomberos y el propio damnificado.