El caso conducido por el juez de Faltas de 8º turno derivó en una nueva directiva judicial: imponer un control electrónico permanente de las dos partes de la ex pareja para saber cuándo alguno de los dos vuelve a violar la prohibición de acercamiento a menos de 400 metros el uno del otro.
Se les puso dispositivo de monitoreo electrónica de la ubicación de cada y se someterán a una prueba de 120 días en la que se procurará saber si alguno de los dos o uno de los dos y cuál es el que incumple con la orden judicial.
El juez deberá analizar el resultado de la prueba en cuatro meses y determinar cómo sigue el control de relación de las dos partes de la ex pareja que exigió en su momento la intervención de la unidad especializada en Violencia Doméstica y Género de Maldonado.
Foto: El País