Entretanto, la filial fernandina de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU), finalizó este lunes un informe sobre el proyecto, en el que está de acuerdo con tres de los principales puntos propuestos pero pone reparos al de las “microcentralidades” que afectarán la zona de Rincón del Indio, ubicada entre la Rambla Brava y el Camino Aparicio Saravia. (ver informe en el link Documentos de esta página).
Por su parte la comisión vecinal que se creó para analizar el proyecto, sigue lamentando la decisión de habilitar torres en esa zona. El médico Sergio Morillo, vocero de los vecinos residentes y no residentes de Punta del Este, señaló que su opinión es compatible con la postura de la SAU.
“Lo que planteamos es que esto sea algo consensuado. Lo otro, es que Punta del Este vende por sus jardines y entornos de verde y habiendo todavía tanto lugar donde ya existe la posibilidad de construir en altura, nos parece apresurado buscar más”, expresó.
Él entiende, además, que “hay que tomar las cosas de a una”, como el Centro de Convenciones o el Campus Universitario que se proyecta en la zona, sin avanzar en otras cuestiones más complejas que ameritan más tiempo de debate.
Morillo explicó que a la comisión le “parece buena cosa planear el futuro de Punta del Este” y también que estos aspectos se debatan ampliamente. Por eso repudió la actitud de quienes, durante la actividad organizada por la Liga del balneario , insultaron e impidieron que el director general de Planeamiento de la IDM, Julio Riella, expusiera su punto de vista sobre el tema.
“No estamos de acuerdo con algunas actitudes del jueves pasado en la Liga. Son manifestaciones de intolerancia con las que no estamos para nada de acuerdo. Los expositores brindaron muy rica información y no estamos de acuerdo con no dejar participar al arquitecto Riella, que también iba a hacer sus aportes”, enfatizó Morillo, quien también precisó que “esa gente” que interrumpió al jerarca “no pertenece a la comisión”.