“Hasta ahí estaríamos dispuestos a conceder porque entendemos la posición de la gente que ha puesto dinero para eso. Lo que pasa es que ese complejo desnaturaliza el barrio. Es una zona de chacras, no residencial”, señaló Font y agregó que la intención de los actuales residentes es que las 30 restantes no se realicen.
“Nos estamos oponiendo firmemente al fraccionamiento y la construcción de un núcleo de viviendas que no sabemos por qué motivos se autorizó en esa zona. El Pejerrey es un centro poblado de huertos. Son pequeñas chacras de una hectárea o un poco más”, enfatizó el delegado vecinal.
Una de las preocupaciones centrales es que el fraccionamiento tiene una hectárea y allí se habían proyectado 48 unidades. Esto, a juicio de los residentes actuales, puede traer serios inconveniente en el tratamiento y mantenimiento del sistema de aguas servidas.