Al recibir la noticia de que la basura se estaba desparramando en un terreno privado, “quedando al aire libre, con todos los peligros que ello significa”, luego de analizar la situación –habiendo concurrido al lugar- se radicó la denuncia. A su entender “con una medida de este tipo está en riesgo la salud de toda la población”.
Respecto al destino final de los residuos que fueron depositados en un lugar no previsto para tal fin, Salazar sostuvo que “hay que recoger esa basura, volver a cargarla en los camiones, pasar por la balanza y depositarla en el relleno sanitario”.