Posteriormente la víctima se presentó en la dependencia policial expresando que se encontraba en la playa y vio a un hombre que tenía su cámara de fotos, que le había sido robada en el hospedaje.
El sujeto fue intervenido y llevado ante el juez.
El menor deberá participar ocho meses de un programa socioeducativo a cargo del INAU.
Manifestó “profunda preocupación” y exhortó a extremar precauciones.
Advierten impacto en la temporada y cómo eso repercutirá en el resto del año.
El responsable fue condenado a nueve meses de prisión.