La víctima entendió que intentar esconder los nueve mil pesos que tenía encima hubiese sido importante para la contabilidad de su vida en los próximos días, peo poco inteligente, porque hubiese puesto en riesgo su propia integridad física, lo que le hubiera dado un porvenir inmediato de peor calidad que sin poder contar con ese dinero. Y los entregó.
La información policial dice que está buscando al audaz asaltante, aunque afirma que no han conseguido obtener pistas sobre su identidad.