Alvaro Pérez, entre otras cosas, acusa a las autoridades de acoso moral, persecución política y de violar los derechos al trabajo, porque la denuncia contra su persona -–por supuesto acoso sexual en su trabajo como masajista del complejo del Campus de Maldonado-, dijo que fue archivada por la justicia sin haber sito citado en una sola ocasión.
Insistió que ya no soporta la presión y el malestar por esta situación, razón por la cual inició esta mañana una huelga de hambre, instalándose en el hall de la intendencia de Maldonado, donde dice que permanecerá hasta tanto su caso sea revisado.
Redactado: R.A.