Los tres fueron detenidos y puestos a disposición de la justicia, siendo unicamente procesado Néstor Correa Balladares, de 23 años, quien se hizo cargo de todo, logrando salvar del procesamiento a su madre, lo que sorprendió a los investigadores, ya que entendían habían elementos importantes en su contra.
En las declaraciones surgió que eran utilizados niños de 6 y 7 años para traer la droga a comercilizar.