Ordenar antes que limitar
Christian Chreties dijo que la mitigación de las inundaciones se debe enfocar a través de políticas de ordenamiento territorial de la ciudad y medidas no estructurales. Para el ingeniero, las intervenciones estructurales sobre el arroyo o la ciudad tendrán efecto sobre la hidrología aguas abajo del cauce, básicamente en la zona del humedal, ecosistema que preserva biodiversidad, por lo que cualquier acción en la zona de la ciudad o aguas arriba lo afectará.
El arroyo es el invadido
El especialista puntualizó algunos datos del estudio, referidos a la fase de recomendación: El ordenamiento territorial de San Carlos, pese a que tiene sus costos sociales o económicos, permite minimizar efectos aguas abajo, por lo que evitará el anegamiento de personas y los efectos en la biodiversidad. Esto significa que habría que reubicar a las personas de las manzanas que se inundan. Sobre el mismo tema, Chreties aclaró que se trata de un enfoque de la ingeniería fluvial y ambiental.
El siguiente paso es explorar el ordenamiento territorial. Si no hay intervenciones, la frecuencia de inundaciones natural de los arroyos San Carlos y Maldonado continuará como hasta ahora, ya que las personas ocupan un área del arroyo y no a la inversa, según lo indica el estudio técnico.
F.S en base I.M.M