La escasa guardia interna decidió abandonar el recinto por lo que literalmente el penal quedó por varias horas en poder de los reclusos.
Intensas negociaciones entre el sindicato policial, los guardia cárceles y el Comando jefaturial, terminó poco antes de la hora 13.00. Las máximas autoridades, reforzaron el número de efetivos dentro del penal, y comenzó a aportar nuevos equipos de comunicaciones, chalecos anto-cortes y otros elementos básicos para el desempeño del trabajo.
Sobre la hora 14.00, estalló una revuelta que fue rápidamente controlada por un número importante de efectivos, al tiempo que se realizó una nueva requisa en la que se incautó gran cantidad de armas caseras, entre otras cosas.
RECLAMOS
A todo esto, las defensoras de oficio de Maldonado, María Eugenia Elso y Alicia Magnani, en representación de decenas de reclusos que defienden, presentaron ayer un escrito con medidas preparatorias para un juicio contra el Estado, para que éste cumpla "su deber Constitucional de impedir que la Cárcel Departamental de Las Rosas sirva para mortificar, y si solo para asegurar a los procesados y penados, persiguiendo su reeducación, la aptitud para el trabajo y la profilaxis del delito".
Además, solicitan que se realice inspección ocular en Las Rosas, y que se intime al Ministerio del Interior, en un plazo de 30 días, a presentar un plan de gestión y administración del establecimiento y también de ejecución de obras.
Redactado: R.A.