“Pasó el año y nada. Se pago otro año y tampoco”, porque se alegaban distintas complicaciones, porque el fraccionamiento estaba prometido con todos los servicios.
Dijo que los compradores empezaron a sentir “desconfianza” y fueron averiguando. “Nos empezamos a asesorar legalmente e iniciamos juicios. De apoco, se fue sumando más gente. Y desde hace dos años venimos haciendo movilizaciones, golpeando puertas y buscando soluciones por parte de la justicia. Pero en realidad, no logramos nada. Y por eso decidimos la ocupación, que se hizo el sábado 30”, destacó.
Dijo que “hay gente que necesita una solución urgente. Muchas familias hicieron un gran sacrificio. Están pagando alquiler. Y se pagó por tener lo de uno, con mucha ilusión”, afirmó.
De León dijo que “el día de la ocupación mucha gente no se animó a entrar. Fuimos unos 20. Pero hoy ya están apareciendo todos. Son dos fraccionamientos: Calas 1 y Calas 2”.
Destacó que la intención no es “hacer un asentamiento”. Señaló que la idea es que “las autoridades nos ayuden para hacer el barrio que habíamos proyectado. Por hay gente que tiene urgencia y ya está viviendo ahí”.