El hombre se retiró, mientras amenazaba de muerte al empleado.
Luego, los policías actuantes lo detuvieron y lo llevaron ante el magistrado.
No logró consumar ninguno de los dos robos por los que fue condenado. También fue acusado de un delito de atentado agravado.
Policías del Destacamento de Cerro Pelado advirtieron la situación.
Al momento de la detención, le incautaron una pistola de aire comprimido que llevaba entre sus ropas.
El hecho ocurrió en Punta del Este. Los hombres de 41 y 45 años tienen amplio historial delictivo.