Una denuncia de los vecinos al 911 mientras el hecho ocurría permitió que los policías de URPM y de Guardia Republicana llegaran a tiempo al lugar.
Cuando ingresaron al edificio constataron daños en una de las puertas de acceso. Al descender al primer subsuelo, la policía sorprendió a uno de los delincuentes junto a una bomba de agua que pretendía sustraer. El sujeto, identificado posteriormente como Oscar Alcides González Silva, de 41 años y poseedor de antecedentes penales, intentó darse a la fuga exhibiendo un arma blanca. Sin embargo, fue reducido por los efectivos.
En el segundo subsuelo, los agentes localizaron y detuvieron al segundo implicado, identificado como Néstor Alejandro Silva Sequeira, de 45 años, quien también cuenta con un amplio historial delictivo. Ambos hombres fueron trasladados a una dependencia policial.
Finalmente, tras comparecer en el Juzgado Letrado de 11º Turno, fueron condenados como autores de un delito de hurto especialmente agravado en grado de tentativa, imponiéndoseles una pena de cinco meses de prisión.