Si bien el hombre en un principio negó toda vinculación con los hechos, gracias a la pericia de policía técnica con el señalero izquierdo que había quedado en la esquina del accidente, pudo comprobarse que se trataba del mismo vehículo y a la larga, ante la evidencia, el autor terminó confesando.
El incidente se produjo en la madrugada del domingo en las calles Zufriategui y 4 de Piriápolis, cuando O.O.G.M, de 47 años, embistió la moto en la que Ximena viajaba como acompañante y que era conducida por un adolescente de 16 años. Ninguno de los chicos llevaba casco.