La movida se enmarca en la ampliación y reforma de la terminal portuaria y, según los vendedores, el prefecto Carlos García les ha dicho que “no hay marcha atrás” en esa decisión.
Para Elinger, es necesario “aplicar el sentido común” y postergar el traslado por lo menos hasta después de enero. Remarcó, además, que la zona que ahora ocupan en la rambla circunvalación quedará “abandonada y tapiada” en plena temporada.
Elinger dijo que intentó “sensibilizar” al prefecto pero no pudo ubicarlo este fin de semana, por lo cual anunció que emprenderá “otra serie de acciones” a fin de lograr que se reconsidere la controvertida disposición.
La medida afecta principalmente a quienes ofrecen mariscos ya que, a principios de enero, los primeros en trasladarse a los nuevos puestos fueron los pescadores. También ellos insisten en que la medida les perjudicó, en tanto los nuevos kioscos tienen menos espacio para la limpieza de los pescados y la exhibición de los productos listos para la venta.
(foto: stonek.com)