Durante el debate se advirtió que el emprendimiento no puede analizarse de manera aislada, ya que en sus inmediaciones existen al menos tres Programas de Actuación Integrada (PAI) en distintas etapas de tramitación, algunos de ellos actualmente a estudio de la Junta Departamental.
Entre los proyectos mencionados se encuentran el PAI Piriá y el PAI Ceballos, que podrían incorporar una cantidad importante de nuevos terrenos destinados a urbanización.
Uno de los principales cuestionamientos refiere a la conectividad del nuevo fraccionamiento, que tiene una extensión cercana a los 500 metros.
Según se planteó durante la sesión, el proyecto contempla únicamente una conexión transversal a través de la calle Ituzaingó, lo que se considera insuficiente frente al crecimiento urbanístico previsto para el sector.
La preocupación central es que, una vez aprobado y ejecutado el fraccionamiento, se dificulte establecer una conexión vial directa entre la Ruta 37 y los futuros desarrollos.
También el edil feenteamplista señaló que la continuidad de la calle Rivera queda interrumpida por un padrón, situación que podría corregirse mediante modificaciones al proyecto.
“Si aprobamos esto así como está hoy, no habrá conectividad de forma directa entre la ruta y los nuevos fraccionamientos”, advirtió durante la intervención.
CUESTIONAN CAMBIOS EN LOS INFORMES TÉCNICOS
Otro aspecto señalado refiere a los criterios utilizados por la Comisión Asesora de Fraccionamientos de la Intendencia.
Según se indicó, en diciembre de 2024 esa comisión había considerado que no resultaban viables terrenos menores a 600 metros cuadrados y con frentes inferiores a 18 metros.
Sin embargo, en actuaciones posteriores del mismo expediente, el organismo terminó admitiendo la viabilidad de lotes de menor superficie.
Esta modificación de criterio fue mencionada como uno de los puntos que requieren mayor explicación.
El expediente comenzó a tramitarse en junio de 2024 y posteriormente recibió distintas observaciones técnicas, especialmente relacionadas con el drenaje de aguas pluviales y la infraestructura vial.
Durante el debate también se hizo referencia a la comparecencia de autoridades de la Intendencia ante la Comisión de Planeamiento y Ordenamiento Territorial, realizada el pasado 15 de octubre.
En esa instancia se consultó sobre la existencia de estudios específicos de movilidad que contemplaran no solamente el fraccionamiento en discusión, sino también el impacto acumulado de los nuevos emprendimientos previstos.
Si bien se indicó que existieron consultas con el Departamento de Movilidad, se reclamó un informe más amplio que permita evaluar la circulación futura y las conexiones con la Ruta 37.
También se planteó la posibilidad de revisar la distribución de los espacios públicos para facilitar la continuidad de algunas calles.
PIDEN REVISAR EL PROYECTO ANTE EL CRECIMIENTO DE PIRIÁPOLIS
La discusión se produce en un contexto de importante expansión inmobiliaria de Piriápolis, donde distintos proyectos de urbanización vienen generando planteos de organizaciones sociales y ambientales.
Durante la sesión, Urdangaray recordó, además, que la modificación presupuestal departamental incorporó exigencias de infraestructura para los nuevos fraccionamientos, incluyendo pavimentación y cordón cuneta. El planteo central fue que el crecimiento urbano debe acompañarse de una planificación vial que garantice accesos adecuados y evite problemas de circulación a futuro.
Reclamó que el expediente volviera para ser estudiado en comisión y que se analicen posibles modificaciones antes de consolidar un fraccionamiento que, según se advirtió, podría condicionar la conectividad de toda una zona de expansión de Piriápolis. La postura del curul no tuvo respaldo y solo votaron los 9 ediles del Frente Amplio, en 30 presentes en el plenario, el cual aprobó finalmente la iniciativa.
Cabe agregar que vecinos del lugar estuvieron en la sesión de la junta e incluso una de las personas presentes llevó un cartel para hacer saber su posición contraria a la aprobación del fraccionamiento.