Durante una entrevista con FM GENTE, antes de su charla, Barbieri abordó el impacto de los mandatos de género, la crisis actual en el acceso a la atención psicológica y las lecciones que dejó la pandemia.
"Suele pasar que, por la formación que hemos recibido, las emociones las hemos puesto más en el género femenino", explicó Barbieri, señalando que tradicionalmente se asociaba a la madre con el plano afectivo y al padre con el rol proveedor.
El especialista advirtió que romper con este patrón es una necesidad médica y no un mero cambio cultural. "Un varón que no puede trabajar las emociones es un riesgo grande para su salud mental", sostuvo. “Un varón que no sabe lo que siente, que no sabe identificar si está cansado o si tiene
depresión, está en riesgo”, enfatizó.
Dijo que aprender a autorregularse, hacer pausas conscientes e identificar la emoción dominante son ejercicios necesarios para evitar que los estados anímicos "atrapen" a los individuos.
ACCESO AL SISTEMA DE SALUD
Barbieri señaló que existen más de 20.000 personas en espera para poder acceder a una consulta con un psicólogo. La contracara de esta dura realidad es que evidencia que las personas están hablando más de salud mental.
“La pandemia que dejó tantas cosas negativas, muertes y pérdida de trabajo, todo lo que ya sabemos, dejó esta bendición encubierta”, expresó el especialista.
Señaló que el aislamiento obligatorio expuso la fragilidad de la soledad y revalorizó la necesidad del contacto con el otro. “Ahí tenés la prueba de lo que cura es el vínculo”, concluyó.