La víctima declaró que tras informale al hombre que había comenzado trámites legales respecto al niño hijo de ambos, éste se había tornado agresivo, se había presentado en su casa y había concretado amenazas de muerte contra ella mientras blandía un arma blanca.
Tras las instancias correspondientes, el sujeto, de 34 años, fue detenido y conducido ante la justicia que dispuso su condena como autor penalmente responsable de un delito de violencia doméstica agravado, en concurso fuera de la reiteración, con un delito de lesiones personales agravadas.
Deberá cumplir una pena de ocho meses de prisión que se dividirá en tres meses de cumplimiento efectivo y cinco meses bajo el régimen de libertad vigilada durante los que tendrá la obligación de residir en domicilio específico, someterse a tratamiento psicológico por todo el período debiendo, además, acreditar su inicio como máximo 5 días después de su excarcelación. Tampoco podrá acercarse ni comunicarse con su ex pareja, ni concurrir a su domicilio o trabajo por un radio de 500 metros y deberá portar un dispositivo electrónico.