La Policía desplegó un amplio operativo de seguimiento, con la participación de varios móviles y el apoyo de los visualizadores del Centro de Comando Unificado. Durante el trayecto, el conductor realizó reiteradas maniobras imprudentes, poniendo en riesgo a terceros.
La persecución se extendió hasta el peaje Solís, donde el hombre atravesó una barrera que se encontraba baja y continuó la marcha hasta la localidad de La Floresta. Allí, al ingresar a un camino de tierra, perdió el dominio del taxi y terminó despistando en una cuneta.
El hombre, poseedor de antecedentes penales, fue detenido en el lugar.
Visto posteriormente por un médico psiquiatra, se dispuso su internación por orden judicial. Tras la evaluación profesional, el detenido fue declarado inimputable.