El muchacho había sido entregado meses atrás por el ladrón que le vendió una computadora portátil, robada junto con otros numerosos efectos, de una residencia de Piriápolis.
Durante el interrogatorio, confesó que compró la notebook marca Apple y la enterró en un monte existente en inmediaciones de calle Ohigins. Allí la encontró la Policía y el joven, de iniciales M.N.D.M fue procesado por receptación.
Como medida sustitutiva se le impuso arresto domiciliario en horas nocturnas por un lapso de 60 días.