La medida busca velar por la salud de los trabajadores y desalentar a que la gente siga concurriendo a las playas, desoyendo las recomendaciones de permanecer en sus domicilios para evitar el contagio y extensión del coronavirus por todo el país.
El sustento de la resolución reposa en que la Administración debe ejercer la policía higiénica y sanitaria de las poblaciones, sin perjuicio de la competencia que corresponda a las autoridades nacionales y de acuerdo con las leyes que rigen la materia.
La suspensión del servicio es temporal y se exhorta a la población a tomar las precauciones correspondientes dado que no habrá servicio en las playas.