Por un descuido de los guardias, que no se encontraban en ese momento con los detenidos, rompieron el cielorraso y levantaron chapas de zinc del techo. De ese modo consiguieron darse a la fuga por las casas vecinas de esa zona céntrica de la capital departamental.
Un rápido operativo instrumentado por la Policía permitió recapturar a uno de ellos a pocas cuadras de la sede penal. El otro continúa prófugo a esta hora.