Narró que un empleado de la residencia llegó en camioneta, lo interceptó y le dijo que lo estaban vigilando por las cámaras: “Le vamos a avisar que no venga de vuelta porque le vamos a soltar los cuatro rottwailers que tenemos”, le advirtió el hombre.
“Es casi una amenaza de muerte”, comentó el edil, preocupado por el hecho. “Esto es grave porque es una zona pública y no sólo me han amenazado a mí”, indicó.