El caso quedó al descubierto el 4 de este mes, cuando una mujer denunció a la Policía que en una finaciera le habían exhibido un cheque por $ 22.000, fechado el 22 de diciembre, en el que figuraban sus datos y una firma ajena a la suya.
A raíz de esta situación, el abogado de la firma se presentó ante la Policía para informar sobre otras irregularidades, presuntamente, cometidas por una funcionaria. La sospechosa admitió que falsificó la firma de dos préstamos de dinero, para utilizarlos en su beneficio.
Fue imputada de dos delitos de “falsificación de documento privado en concurrencia fuera de la reiteración con dos delitos de estafa.