Durante una entrevista con la Página Central de la Revista de FM GENTE sostuvo que se trata de una emergencia nacional y departamental que requiere medidas drásticas para lograr cambios reales.
Rodas vinculó buena parte de la problemática al consumo de sustancias, aunque reconoció que también intervienen factores como la pobreza y las dificultades de reinserción de personas que recuperan la libertad.
Recordó que el primer refugio de Maldonado fue creado en 2006, con una capacidad de 30 camas que resultó insuficiente durante el invierno siguiente. A partir de su experiencia de trabajo en el Mides cuestionó el funcionamiento actual de estos establecimientos, a los que consideró, en muchos casos, un "depósito de personas".
En ese sentido, sostuvo que los refugios reciben a personas con realidades diferentes sin ofrecer necesariamente respuestas adecuadas a cada situación. También cuestionó su ubicación en zonas céntricas, al considerar que puede facilitar el acceso al consumo de drogas y generar dificultades de convivencia con vecinos y comerciantes.
Mencionó situaciones de personas que duermen en accesos a viviendas y locales comerciales, así como episodios de acoso a transeúntes y comportamientos que afectan el uso de los espacios públicos.
Respecto al consumo de drogas, afirmó que la pasta base está presente en Uruguay desde hace aproximadamente 24 años y consideró que las políticas de recuperación de adicciones continúan siendo insuficientes. A su entender, existe una falta de voluntad política para impulsar cambios legislativos y adoptar medidas más efectivas.
También manifestó preocupación por los niños que crecen en entornos vinculados a la comercialización de estupefacientes y cuestionó las respuestas institucionales frente a las adicciones, particularmente en organismos como el INAU y el INISA.
En relación con el narcotráfico, sostuvo que numerosas personas dependen económicamente de la venta de drogas y cuestionó los resultados de la regulación del cannabis impulsada durante el gobierno del expresidente José Mujica. Según su valoración, la comercialización en farmacias no consiguió reducir el consumo ni quitarle suficiente mercado al narcotráfico.
Rodas también vinculó el fenómeno con la situación del sistema penitenciario. Afirmó que Uruguay supera actualmente las 17.000 personas privadas de libertad, frente a menos de 5.000 en 2005, y sostuvo que el crecimiento de la población carcelaria tiene consecuencias sociales y familiares. Asimismo, atribuyó a disputas entre organizaciones familiares vinculadas al narcotráfico una proporción elevada de los homicidios.
Durante la entrevista recordó además sus primeras experiencias de asistencia social, entre ellas la campaña denominada "Frío Polar".
Finalmente, insistió en que el Estado debe intervenir para modificar conductas, fortalecer los tratamientos de recuperación y evitar que las medidas se limiten a brindar alojamiento temporal. Concluyó que continuar aplicando las mismas políticas conducirá a obtener los mismos resultados.