Bespa dice que la mayoría de las familias se sostienen por el trabajo del hombre de la casa y la situación se hace insostenible, “entonces optamos por intermedio de un compañero y otro, porque esto es una cadena, venir para estos pagos donde estamos rodeados de campos, de chanchos; hay niños, estamos todos al margen”.
Agregó que las construcciones que han erigido son muy precarias y que están careciendo de todo tipo de servicio por lo cual aspiran a tener un sitio decoroso por los niños, “los chancheros acá en la vuelta nos dan una mano; levantan verdura, fideos, todo lo que sea necesario para poder dar una mano a los niños”.
Redactado: R.A.