Una vez indagado, el funcionario de iniciales J.E.G.N, de 47 años de edad, dijo que se lo había pedido prestado al capataz y que éste había accedido.
Sin embargo el capataz identificado por las iniciales J.N.B negó tal versión y, en cambio, declaró que notó la falta del banco en agosto pasado y que consultó a los empleados pero, como nadie aportó datos, no denunció el hecho.
La jueza penal carolina resolvió, este martes, procesar a ambos sin prisión por un delito de hurto especialmente agravado.