La policía comenzó a rastrillar información del submundo de la zona y pronto se enteró que podrían haber sido dos jóvenes que hasta ahora se habían mantenido al margen del delito. De los dos jóvenes, sólo uno estaba involucrado, el de 19 años de edad, cuyas iniciales son G.C.C. El de 20 años recuperó su libertad.
Los jóvenes fueron ubicados con rapidez y conducidos a la comisaría. El de 19 años confesó todo, y también dijo que había entregado las herramientas a P.C.G, de 48 años, un hombre con antecedentes penales, quien se encargaría de venderlas. P.C.G. fue detenido también e incorporado al caso.
La juez en lo Penal que tomó el caso dispuso en las últimas horas el procesamiento de G.C.C. como autor de un delito de hurto agravado por la pluriparticipación, y de P.C.G. como autor de un delito de receptación.
La magistrado tomó en cuenta la condición de primario de G.C.C. y le eximió de cumplir la prisión preventiva mientras se termina de sustanciar el proceso en el que se le acusa como autor del robo, pero deberá guardar arresto domiciliario nocturno (de la puesta del sol, a su salida al día siguiente) por un lapso de 60 días.
A P.C.G., pese a sus antecedentes, también lo exoneró de cumplir con prisión preventiva mientras se completa el proceso, pero se le impuso la obligación de concurrir dos veces a la semana a la seccional más cerca de su casa y permanecer detenido allí por espacio de una hora cada vez. Esto deberá hacerlo los próximos dos meses.