La nueva sede se construye mediante convenio de la intendencia y la ONG, por el cual la comuna aportó ocho millones de pesos. Además, la IDM le otorgó un predio en comodato a la asociación, por un período de 20 años, con el fin de que se efectuaran esas obras.
El residencial contará con seis dormitorios y seis baños. Ofrecerá atención diurna, talleres y servicios de alimentación, así como atención permanente destinada a usuarios con nivel de dependencia y sin familia, y personas con discapacidad en situación de alta vulnerabilidad social.