Diversos estudios realizados en el área de la psicología indican una relación de incidencia entre la exposición a bullying y el desarrollo de depresión e ideación suicida en adolescentes, además de confirmar la presencia de los síntomas depresivos entre la exposición a bullying y el riesgo de suicidio.
Algunos de los principales efectos en niños y adolescentes son: baja autoestima, trastornos emocionales, problemas psicosomáticos, trastornos en la conducta, problemas en las relaciones sociales y familiares, así como síndrome de estrés post traumático, entre otros.
Es fundamental reafirmar los esfuerzos en la detección y prevención del bullying, ampliando su pesquisa a nuevos espacios de interacción social así como también a las redes sociales.
Dado que el bullying se asocia con frecuencia a problemas multifactoriales, es necesario abordar el problema desde un modelo de intervención integral.