La fiesta fue transcurriendo hasta que Márquez Morales empezó a evidenciar señas de un avanzado estado etílico. En un descuido de los invitados, se escabulló y fue hasta el lugar donde la hija de su hijastra, una pequeña de 11 años, estaba durmiendo.
La queja de la niña, que seguramente despertó sorprendida por lo que Márquez Morales intentaba hacerle, atrajo la atención de sus padres quienes impidieron que el dueño de casa consumara su intento.
La señora y su pareja recogieron sus cosas y fueron a formular denuncia policial, la que concluyó con la detención y el procesamiento de Márquez Morales.