Ocurrió poco después que terminara una fiesta familiar, cuando el joven se ofreció a llevarla a la casa en moto porque no había espacio en otro vehículo.
Según la chica, el hombre simuló un desperfecto mecánico y detuvo la moto. Cuando ella bajó, la tomó por la espalda y le bajó el pantalón pero no logró su propósito. La adolescente salió corriendo y M.E.R.M encendió nuevamente la moto y huyó.
Una vez detenido, este domingo, ofreció una versión totalmente opuesta a la de la adolescente pero no logró convencer a la jueza Adriana Graziuso, que lo mandó a prisión por “atentado violento al pudor”.