La inconsistencia de su declaración levantó sospechas y la Policía logró establecer que, en los hechos, B.M.M. había embestido a Martínez y ocultado la moto con la complicidad de su mujer.
La actitud del adolescente podría explicarse en que el vehículo no tenía luz ni documentos, pero la Policía no descarta que el homicidio -por el momento culposo- haya sido premeditado.