Una rápida indagatoria les llevó, poco después, al pabellón femenino con la presunción de que allí encontrarían más drogas. La requisa sorpresa alteró a las reclusas, que intentaron amotinarse.
La rebelión fue respondida por los guardias a tiros de escopeta con balas de goma y, en el proceso, una mujer resultó con lesiones leves.
De estos incidentes fue enterada la Justicia, al tiempo que se abrió una investigación administrativa a nivel de la Jefatura de Policía.