Al concurrir personal de URPM, PADO de la Zona Operacional II y Guardia Republicana, el responsable del establecimiento explicó que la discusión se suscitó por problemas personales y que el joven que se encontraba armado ya se había retirado.
El fiscal Sebastián Robles dispuso la intervención del Juzgado de Familia, en donde se establecieron una serie de medidas a efecto de preservar la integridad de los adolescentes.
Asimismo, el 12 de setiembre el menor de 15 años retornó al hogar en donde realizó daños en el mobiliario y amenazó a otros jóvenes allí alojados.
El adolescente fue intervenido en la intersección de Román Guerra e Itauzaingó, y posteriormente derivado a una dependencia policial por el personal de PADO de Zona Operacional II.
El fiscal Robles dispuso que el joven sea conducido a Fiscalía, y luego de una audiencia en el Juzgado Letrado de 4to turno de Maldonado, fue condenado como responsable de tres infracciones graves a la ley penal, calificadas como dos delitos de amenazas y un delito de daño agravado en régimen de reiteración real entre sí.
Se impuso una medida socio educativa no privativa de la libertad por el lapso de 8 meses, y deberá cumplir con tareas comunitarias 2 horas semanales durante 2 meses sumado a la prohibición de comunicarse o acercarse tanto al denunciante como al hogar.