Provocaron la rotura del vidrio, lo que causó la inmediata intervención policial que detuvo a los tres chicos, que nacieron y viven en Montevideo.
Trasladados a la dependencia policial, se cursó antecedentes de lo ocurrido a la Justicia, mientras se espera el resultado de una negociación que los tutores de los chicos estaban manteniendo con miembros de la Liga para ver cómo se encararía la solución económica y práctica de los daños causados.
Según los informantes, cuando los chicos fueron interrogados por los funcionarios policiales, los tres respondieron lo mismo: no sabían por qué lo habían hecho.
Esto indicaría que los adolescentes, pese a estar en un lugar natural privilegiado, con múltiples opciones de gran nivel a su alcance para entretenerse sanamente, manifestaron una situación de hastío que les llevó a ingerir alcohol y hacer lo que hicieron, para evadirlo. Una señal muy fuerte para los padres, mucho más importante que afrontar el costo económico de lo ocurrido.
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Reportaje (producción): Fabián Sánchez