A cambio de la prisión, la justicia le impuso arresto domiciliario total por el lapso de 60 días.
La infiel trabajadora, en un caso robó U$S 200 del interior de un apartamento, y en el otro -en el mismo edificio- se llevó U$S 1.300 y 2.000 pesos argentinos.
Los denunciantes se encontraban en la playa cuando ocurrieron los hechos, por lo que se logró establecer que en esos momentos sólo las mucamas tienen acceso a los apartamentos.
Varias trabajadoras fueron intervenidas, aunque fue M.V.L.C. quien se hizo responsable de los robos y terminó ante la justicia con el saldo indicado.