Alcanzó a vivir una alegría inolvidable en Boston, donde presenció la victoria 1-0 de su selección ante Haití. Pero días después, falleció repentinamente por causas naturales en su hotel.
La noticia golpeó a toda Escocia. Incluso el seleccionador Steve Clarke envió sus condolencias a la familia.
Y entonces llegó el homenaje más emotivo.
En el partido que Escocia enfrenta este viernes a Marruecos, cuando el reloj marcó el minuto 76 (La edad de Donny) todo el estadio se puso de pie para dedicarle una ovación que puso la piel de gallina. Entre aplausos, cánticos y el sonido de las gaitas, la Tartan Army se aseguró de que uno de los suyos siguiera presente.
(Fuente: Motivaciones Fútbol)