Según el informe del árbitro Neber Curbelo, a los 85 minutos se arrojó una botella de dos litros desde la parcialidad de Maldonado hacia el campo de juego.
Además, se produjo un tumulto en el banco de suplentes del conjunto local y un espectador ingresó al terreno tras saltar las vallas, aunque posteriormente se retiró por sus propios medios.
Al finalizar el encuentro, de acuerdo con el informe arbitral, jugadores de Maldonado intentaron agredir a futbolistas de Cerro Largo, quienes se dirigieron hacia los vestuarios.
Posteriormente, integrantes del plantel fernandino y de su parcialidad ingresaron al sector donde se encontraban los hinchas visitantes.
Durante los incidentes, una lata impactó contra el árbitro asistente Luis Bellini, quien recibió atención médica en el escenario deportivo.
Por lo sucedido se realizó una denuncia policial y algunos jugadores de Maldonado fueron identificados y sancionados.
El veedor Elbio Martínez Mussio presentó un informe similar al del árbitro, aunque señaló que el impacto de la lata contra el asistente no habría sido una agresión directa, debido a las características de la malla perimetral del estadio.
La Liga Mayor de Maldonado presentó sus descargos y sostuvo que durante el encuentro existieron provocaciones por parte del equipo visitante.
También cuestionó la actuación del árbitro, aunque el Tribunal indicó que no se aportaron pruebas que respaldaran esos planteos.
El organismo consideró que los hechos constituyeron anormalidades en espectáculos deportivos, contempladas en el artículo 317 y siguientes del Código de Penas de OFI, y atribuyó la responsabilidad a la Liga Mayor de Maldonado, resolviendo aplicar la sanción económica de 60 UR equivalente a 116.817 pesos uruguayos.