Explicó que, en baja temporada, los trabajadores sindicalizados son los primeros en sufrir reducción horaria, ser enviados de licencia e incluso ingresar a Seguro de Desempleo.
Afirmó que el hecho es preocupante y que en al menos un restaurante afecta al 90% de los trabajadores que integran el sindicato, en lo que se entiende como un acto de persecución o de represión.
El tema es planteado este jueves, nuevamente, ante la Dirección Nacional de Trabajo.