El dirigente sostiene que se trata de “despidos prácticamente consumados” y descartó que una presunta crisis sea suficiente motivo para reducir la plantilla. De hecho, enfatizó que la empresa nunca aportó los números ni la información para acreditar que, efectivamente, esté atravesando una crisis.
En cambio, los trabajadores entienden que la patronal está aplicando “una represalia sindical” por el convenio que semanas atrás lograron en el Ministerio de Trabajo, para que los empleados que viajan cobren con un viático con retroactividad. Los trabajadores cobraron ese rubro correspondiente a 2011 en cuatro cuotas, y se espera que continúen percibiéndolo de aquí en más.