El jerarca admitió que “de afuera” esta acción puede verse como un riesgo asumido desde la administración municipal. “Una cosa que aprendimos en este tiempo es que la dilatación de algunos procesos lleva a que después no se puedan desarrollar los planes”. En este caso los planes presentan “algunos retrasos”, dijo Salaberry, vinculados a “cuestiones burocráticas”.
Añadió que tras tomar la “resolución política”, se está terminando un informe en el área de Ingeniería Sanitaria municipal para elevarlo a la DINAMA, “tal como lo resuelve la Junta Departamental que da una prórroga primaria al fraccionamiento pero condiciona la aprobación definitiva al informe” de la citada repartición gubernamental.
De esta forma, Salaberry respondió a la edila nacionalista Elizabeth Arrieta, quien acusó al municipio de iniciar obras en el fraccionamiento sin un informe de viabilidad ambiental de la DINAMA.