Sin embargo esta mañana, mientras permanecía detenido en dependencias policiales y tomaba un desayuno comprado en MacDonalds, dijo que se sentía mal.
Los policías lo trasladaron al sanatorio Mautone, donde había estado hasta ayer tras haber ingresado por un quebranto de salud durante el asesinato de su hijo Alejandro, ocurrido mientras ambos estaban frente a un depósito que tienen en el camino Pantanal.
Sin embargo, todo indica que su nueva incursión en el sanatorio no le impedirá comparecer ante la justicia en calidad de indagado, en las próximas horas.