El equipo de investigadores se reunió con el juez que tiene la causa, doctor Gabriel Ohanián, y agregó al voluminoso expediente, las primeras declaraciones de una joven de 19 años, allegada a uno de los indagados por el enigmático caso.
La joven no había declarado nunca por este caso, y habría aportado datos muy importantes relacionados con uno de los sospechosos, pero además, habría confirmado que recibió algún tipo de amenaza de parte de un amigo de uno de los indagados. En los próximos días, brindará sus primeras declaraciones ante el juez de la causa ya que por el momento solo lo hizo ante la Policía.
En el núcleo de investigadores, existe optimismo ya que muchas piezas del rompecabezas van encajando desde que la pasada semana se recogieron datos técnicos vinculados a un cruce de llamadas telefónicas vía celular.
En este punto están centradas las investigaciones ya que se podría determinar donde y a que hora se encontraba aquella madrugada del 19 de enero de 2007, cada uno de los indagados hasta la fecha.
Fuentes de la investigación señalaron a FM Gente que, igual que en los anteriores encuentros, cada una de las partes quedó encargada de una diligencia diferente. El núcleo está integrado por el director de Investigaciones de la Policía de Maldonado, César Álvez, el comisario de la seccional 11ª de Piriápolis, Raúl Eula, investigadores del departamento de Homicidios de la Jefatura de Canelones, y de Delitos Complejos de Montevideo.
TRES AÑOS DE INTRIGAS
Natalia Martínez Bengoa (19), desapareció misteriosamente apenas había salido con unas amigas de una discoteca de la zona de Punta Fría en Piriápolis, en el entorno de la hora 5.30 del viernes 19 de enero de 2007.
Habló con el portero del boliche, bajó las escaleras hacia la rambla, se separó unos metros de sus amigos, paró a conversar con un hombre que detuvo su coche metros más adelante, y desde allí nunca más se supo nada de ella, hasta que su cadáver fue encontrado la tarde del 11 de febrero en una zona de arenales y bosques situada entre el arroyo El Potrero, la Ruta Interbalnearia y el Club del Lago.
Antes, habían aparecido una serie de efectos personales y prendas de Natalia, en el conocido como Camino Central, ruta vecinal de balasto que desemboca al Este en Camino de los Arrayanes y al Oeste en la Ruta 38, muy cerca de Pueblo Obrero. El sitio está ubicado a no más de 6 o 7 kilómetros de donde desapareció la joven, y a unos 15 de donde fue hallado su cadáver.
Las investigaciones están centradas en tres sospechosos hasta el momento; se trata de las últimas personas que estuvieron con ella aquella madrugada. A esta altura han prestado algún tipo de declaración, más de 100 personas a lo largo de más de tres años.
Redactado: R.A.